Retrato al cotidiano

(BoH) x pedropablo


Retrato al cotidiano trata de una serie de fotografías de la ciudad, de su ritmo y habitar cotidiano. De permitirnos jugar al observador, y el acto de reconocer detalles dentro de una realidad que a veces puede sentirse un poco saturada. A veces, será el encuentro entre colores, estas coincidencias que llamamos. Encuentros entre elementos inesperados, Diálogos que en nuestro alrededor todo el tiempo encontramos. 
Y a eso llamamos, cotidiano. 

Ahí nacen los retratos. Porque hay una sensación casí inevitable en sentirse reflejado en los lugares, o personas, que en el día a día encontramos. Observar sin estar buscando. Fue algo que empecé a entender cuando salía a hacer fotos. Porque ellas mismas son quienes te llaman, tu capacidad de asombro intuitivamente se despierta, o por lo menos esta disposición lo afina. Volviéndose un camino de encuentro hacía ellas. La luz y los colores —en lo personal—
suelen ser mis principales sujetos. De observarlos sin juicio, simplemente observar como y de que manera se presentan en el espacio. Nunca me hubiera imaginado yo que ese muro combinará tan bien con una tubería y la reja que estaba al lado.

Sin juicio.
Con honestidad observar
de que se componen los espacios.



Habitar, y observar sin estar buscando. Permitir que las coincidencias existan, pues yo cuando las veo, les hago un retrato. 

Retrato al cotidiano. Obra que hoy hace parte del espacio, la esencia, y elementos que convergen en (BoH) Manila. Espacio que honra y respeta el detalle cotidiano.













































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medellin, colombia